Las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina y, si tienes pensado desplazarte largas distancias mientras conduces, deberías revisar tu visión

¿Cuándo fue la última vez que acudiste a tu óptico-optometrista para hacerte una revisión de la visión? Si fue hace más de un año, te aconsejamos que cojas cita lo antes posible y te hagas un chequeo. Se aproximan fechas en las que emprendemos largos trayectos en coche para llegar a nuestros destinos vacacionales y tener una buena salud visual es clave para una conducción segura.
De esta manera, evitaremos sustos al volante. Acudir a un profesional nos permitirá saber si contamos con algún defecto refractivo como la miopía, el astigmatismo o la hipermetropía; así como otros problemas visuales.
No podemos obviar que entre el 85% y el 90% de la información que recogemos de la carretera nos la aporta la visión. La distancia a la que estamos del resto de vehículos o la reacción ante obstáculos son algunos ejemplos de capacidades que es muy peligroso perder. Lo expuesto hasta el momento podría parecer evidente, pero casi la mitad de los conductores no se revisa la visión de manera anual y un 24% cuenta con alguna deficiencia en los ojos. Una condición que hace especialmente necesario su control, al igual que si se superan los 45 años de edad.
Una correcta agudeza visual es fundamental en cualquier momento del día y, dependiendo de la hora, debemos tener unas precauciones u otras. En el caso de la noche, los inconvenientes se acentúan por la menor presencia de luz. Otros riesgos más comunes son los atropellos a animales y personas o la colisión por alcanzar a un vehículo averiado y no ser capaces de percibir la información de las señales. Por todo esto, te damos algunas recomendaciones que puedes seguir:
? Mantén limpias tus gafas.
? Nunca te olvides las gafas si necesitas usarlas.
? Si durante la conducción acusas lagrimeo, molestias oculares o picor de ojos, haz un descanso.
? Te aconsejamos las lentes antirreflejantes.
? No descuides la limpieza periódica de lunas y parabrisas para evitar reflejos molestos.
? Aumenta la distancia de seguridad con el vehículo de delante.
? Reduce la velocidad de conducción.
Por otro lado, el sol y los rayos ultravioleta también suponen un peligro al volante. Muchos conductores no suelen protegerse del sol y esto puede producir deslumbramientos y fatiga visual, dos cuestiones que se podrían resolver haciendo uso de gafas de sol con lentes polarizadas. Estas serán muy útiles para cuando nos encontremos con el asfalto mojado al atardecer o con el destello del capó de los vehículos en hora punta. En añadido, sugerimos llevar siempre unas de repuesto y, si fuera necesario, que estuvieran graduadas.


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